Descripción: La sección de Fuentelsaz, situada en la región NE del Señorío de Molina, está considerada el registro más continuo a nivel mundial del tránsito entre el Jurásico inferior y medio, hace alrededor de 175 millones de años. Los geólogos, para reconstruir la historia de la Tierra que se remonta 4.600 millones de años atrás, buscan lugares donde haya quedado registrada la sedimentación continua y uniforme en determinados periodos de tiempo.
Esos lugares, conocidos como estratotipos, se utilizan como patrones o modelos para comparar con otros lugares donde el registro no sea tan completo o no se haya conservado con tanto detalle. Cuando un estratotipo muestra un proceso global, es valorado por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS), que selecciona el más representativo a escala mundial. Se denominan entonces GSSP (siglas de su nombre en inglés: Global boundary Stratotype Section and Point), de los cuales en España solo hay 3, uno de ellos el de Fuentelsaz, que fue declarado en el año 2000 promovido por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid.
La sección de Fuentelsaz muestra una gran continuidad de un conjunto de sedimentos formados en el fondo de un mar poco profundo y aguas cálidas que cubría esta región a mediados del Jurásico. En estos sedimentos se pueden encontrar fósiles de ammonoideos, braquiópodos, bivalvos, foraminíferos, ostrácodos, nanofósiles calcáreos y esporas. Estos fósiles aportan valiosa información acerca de cómo era el medio marino en el que vivían (profundidad, temperatura del agua, turbidez, etc.) y acerca de la diversidad de estos antiguos ecosistemas marinos. Junto con los fósiles, otros estudios geológicos permiten describir con gran detalle estos sedimentos para su posible correlación con otros formados en la misma época en otros lugares del mundo.
Cómo llegar: Desde el mismo pueblo de Fuentelsaz es fácil identificar el lugar donde se sitúa la sección, en un barranco al noreste del pueblo.
Observaciones: Este lugar está protegido por la legislación autonómica y nacional y no está permitida la recolección de fósiles. Su valor se debe precisamente a la existencia de un excepcional y continuo registro geológico, de manera que cada fósil tiene valor científico por la información que proporciona, y no por su valor para el coleccionismo. Respeta este lugar, que es una de las grandes joyas del patrimonio geológico español.
