Los graptolitos son el registro fósil de unos seres planctónicos que tuvieron gran difusión por los océanos de la tierra, a comienzos del periodo Silúrico hace más de 400 millones de años. El yacimiento de «La Tejera» es extraordinariamente importante porque en él aparece una sucesión continua de sedimentos depositados sin interrupción, en la que se han identificado los cambios sufridos en sus rasgos por estos animales durante varias decenas de millones de años.
Han sido estudiados desde hace décadas pues la calidad de este yacimiento ha permitido caracterizar hasta 60 especies de estos, ahora extintos seres, de la familia de los cordados y establecer su distribución temporal lo que permite
utilizarlos como «fósiles guía», es decir hacer dataciones cronológicas precisas de rocas halladas en cualquier lugar del planeta, a partir de su contenido en estos fósiles.
Lo que normalmente se conserva fosilizado es el esqueleto de una colonia de ellos llamado rabdosoma, éste, en origen, era de una sustancia formada por tejidos de colágeno, similar a nuestros tendones.
Cómo llegar: Son abundantes en las pizarras negras de los alrededores del Área interpretativa de «La Tejera» en la parada nº1 de la Georuta nº8 del Parque Natural Alto Tajo.
Observaciones: Ha sido necesario preservar mediante una valla la zona donde se llevan a cabo los estudios de estos fósiles, para facilitar la labor científica, al evitar las modificaciones en el sustrato por actividades ajenas al trabajo de los paleontólogos, sin embargo, para el aficionado, aparecen ejemplares de la misma o superior calidad en los alrededores.
Se ruega seguir las precauciones necesarias al pasear por la orilla de la carretera.
