Es un pequeño valle excavado por el río Linares que constituye un amplísimo muestrario de los elementos geológicos y medioambientales que caracterizan a la Comarca de Molina. Destacamos los siguientes.
Las laderas del valle ponen al descubierto diferentes tipos de rocas que nos muestran como estas determinan las comunidades bióticas que se desarrollan sobre ellas y la influencia que produce el hombre. También podemos observar las diferentes relaciones entre las litologías que se suceden en su historia geológica y como estas nos dan información sobre los cambios ambientales del pasado.
La Cueva de los Casares, ocupada por el hombre desde hace más de 50.000 años ha desvelado importantes descubrimientos sobre arte rupestre y fauna de las últimas decenas de miles de años.
La tendencia de las areniscas y conglomerados de la facies Buntsandstein del Triásico Inferior a generar bellas formas erosivas se muestra aquí en los Puntales de los Milagros, singulares tormos que se elevan desde el fondo del valle.
La discordancia entre los materiales del paleozoico y los del triásico nos habla de grandes ciclos geológicos, radicales cambios ambientales y grandes modificaciones geográficas, todos ellos registrados en la estratigrafía.
La flora y fauna de este enclave tienen una gran riqueza por sus comunidades de aves rupícolas y sus especies vegetales relictas como el Bosque del Buen Desvío.
Las salinas de Saelices de la Sal nos muestran como el hombre aprovecha los recursos que la naturaleza le brinda.
Cómo llegar: por este valle discurre la Georuta nº2 del parque Natural Alto Tajo que comienza en la localidad de La Riba de Saelices, a la que se accede por las carreteras GU-954 y CM-2113 desde Mazarete y desde Alcolea del Pinar respectivamente.
Observaciones: La circulación de vehículos más arriba del área recreativa de la Cueva de los Casares está restringida para evitar daños en la flora y molestias que puedan afectar a la reproducción de las aves rupícolas.
